Gestión

El sistema de gestión de Minera Don Nicolás tiene como objetivo atender todas las necesidades de seguridad en Prevención de Riesgos desde el punto de vista de seguridad, salud y medio ambiente.

La empresa garantiza el cumplimiento de la legislación vigente, tanto provincial como nacional, y trabaja en forma permanente en la anticipación y contención de los riesgos que pudieran tener las actividades críticas y no críticas propias de la operación minera en los aspectos antes mencionados.
El sistema de gestión de Minera Don Nicolás establece procedimientos que -ordenados en forma documental, normados y basados en ISO, NOSA, DNV, BS y otros conceptos internacionales- abarca todos los aspectos inherentes a la actividad, requisitos normados y auditables como así también aquellas cuestiones vinculadas con el cumplimiento de los requisitos internos de la compañía.
Estos procedimientos generales conforman el marco del sistema de gestión y el de los “Standardes de Actividades Criticas”, base de la operación de cada sector de la compañía. Es así que cada tarea es analizada desde sus inicios con la implementación del IPER (Identificación de Peligro y Evaluación de Riesgo) lo que permite localizar puntos relevantes y tomar acción de prevención sobre aquellos que lo requieran. Otra guía que utilizamos en Minera Don Nicolás es el PDCA (Plan, Do, Check, Act), una herramienta de gestión que nos permite minimizar riesgos. En todos los casos se trabaja en los pilares de LIDERAZGO, GESTION y TECNICA y la interrelación entre ellos.
¿Sabés cómo se realizan los controles en materia de seguridad y medio ambiente?
El control de la gestión lo realiza diariamente cada empresa y los empleados que trabajan en ella, que en la mayoría de los casos viven con sus familias en las comunidades más cercanas a los proyectos. Esta situación tiene que ver con una ley provincial, en el caso de Santa Cruz (Ley 3141, aplicable a minería, petróleo, pesca y pymes para la contratación de mano de obra y empresas locales); con mejorar las condiciones de vida del empleado (contención de la familia, y menor traslado posible) y para favorecer la ecuación económica a consecuencia de la baja inversión en trasporte y logística.

Como la constitución nacional establece que los recursos naturales se encuentren en la órbita de las provincias, éstos pueden ejercer el control a través de las instituciones que designen, como oficinas estatales (Secretarias/Direcciones de Minería y Medioambiente), organizaciones civiles o universidades.

En general se han dictado leyes específicas para designar las Autoridades de aplicación en el ámbito minero y dentro de ellos a los organismos específicos de control. En resumen se pueden establecer genéricamente las siguientes Autoridades provinciales ambientales de Control:

∙ Autoridad minera.
∙ Autoridad ambiental.
∙ Autoridad del agua.
∙ Autoridad cultural.
∙ Autoridad del uso del suelo o agrícola.
∙ Autoridad municipal.
∙ Autoridad en el manejo de residuos.

Por su parte el sector financiero, las entidades bursátiles internacionales – Bolsas de Valores- donde cotizan las empresas, son sensibles o las crisis ambientales y sociales que pudieran ocurrir. Las empresas invierten grandes cantidades de dinero en el cuidado medioambiental, siendo una de las prioridades de la actividad y un compromiso con el desarrollo sustentable del sector.

El Indice Dow Jones de Sustentabilidad (DJSI) tiene 50 criterios que deben ser cumplidos por las empresas que cotizan en la Bolsa de New York, entre ellos muchas mineras. Por otra parte, los bancos que prestan dinero, como la Corporación Andina de Fomento, La corporación financiera internacional y el Banco Mundial, también exigen el cumplimiento estricto de cuidado de los recursos ambientales. Por ejemplo, el Banco mundial exige el cumplimiento de los Principios de Inversión Responsable de las Naciones Unidas.

Existen además, normas internacionales de control como la Iniciativa financiera del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente que promueve las mejores prácticas medioambientales y de sustentabilidad de las operaciones del sector. Otra serie de reglas plantea el Pacto Mundial de Naciones Unidas (Global Compact) que fomenta una conducta responsable en Derechos Humanos, laborales, medio ambiente y lucha anticorrupción. Los Principios de Naciones Unidas para la Inversión responsable de una iniciativa de adhesión voluntaria para los inversores para crear una economía global más integral y estable; El Código Internacional para el Manejo de Cianuro; las Normas ISO 9000 y 14000 que establecen normas de trabajo en gestión de calidad organizacional y mejora continua; El control de agua, suelo, aire, ruido, flora y fauna del Insititute of Internal Auditors; Las guías OCDE para empresas multinacionales elaboradas por a Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico y las Herramientas para el Desarrollo de Comunidades del Consejo Internacional de Minería y Metales, entre otras.

Mientras que las normas nacionales que regulan la actividad, como no pasa con otras industrias en Argentina, están incluídas en la Constitución Nacional, el Código de Minería, la Ley Nacional del Ambiente y la de Protección Ambiental para la actividad minera. Entre ellas, se encuentran:

∙ La constitución nacional, artículo 41: fue incorporado en la reforma de 1994 y establece el derecho de todos los habitantes a un ambiente sano y el deber de preservarlo.

∙ La ley de protección ambiental para la actividad minera (24585) sancionada en 1995 para compltar el Código de Minería creado en 1886 y modificado en varias oportunidades.

∙ El Reglamento de higiene y seguridad para la actividad minera: sancionado por decreto nacional en 2007, también completa el Código Nacional de Minería.

∙ Las normas del instituto Argentino de Normalización y Certificación (IRAM), que, entre otros aspectos, permiten controlar los servicios de análisis, ensayos, estudios técnicos y emisión de informes sobre rocas, minerales, concentrados minerales, materiales inorgánicos, calidad de aire, residuos sólidos y emisiones gaseosas.

Información adicional en los links de abajo: “Legislación ambiental” y “Controles ambientales”, preparados por la Cámara Argentina de Empresarios Mineros (CAEM) como parte de la serie de folletos “Minería Argentina, todas las respuestas”. Gracias.

¿Sabés qué es un Estudio de Impacto Ambiental?
Es un documento previsto en la Ley de Protección Ambiental para la Actividad Minera que deben elaborar los responsables del proyecto antes del inicio de cualquier actividad, para presentarlo ante la autoridad de aplicación. El informe es un requisito indispensable para ejercer la actividad en condiciones de seguridad y protección ambiental. Para la etapa de prospección deberá contener el tipo de acciones a desarrollar y el eventual riesgo de impacto ambiental que las mismas pudieran generar. Para la etapa de exploración, deberá contener una descripción de los métodos a emplear y las medidas de protección ambiental que resultasen necesarias. En las etapas mencionadas precedentemente será necesaria la previa aprobación del Informe por parte de la autoridad de aplicación para el inicio de las actividades, sin prejuicio de los responsabilidades previstas por los daños que se pudieran ocasionar.

Puntualmente, este estudio incluye la ubicación y descripción ambiental del área de influencia; la descripción del proyecto minero; las eventuales modificaciones sobre suelo, agua, atmósfera, flora y fauna, relieve y ámbito socio-cultural; las medidas de prevención, mitigación, rehabilitación, restauración o recomposición del medio alterado (según correspondiere) y los métodos de trabajo utilizados.

Información adicional en los links de abajo: “Legislación ambiental” y “Controles ambientales”, preparados por la Cámara Argentina de Empresarios Mineros (CAEM) como parte de la serie de folletos “Minería Argentina, todas las respuestas”. Gracias.

Información adicional

Información adicional en los links de abajo, preparados por la Cámara Argentina de Empresarios Mineros (CAEM) como parte de la serie de folletos “Minería Argentina, todas las respuestas”. Gracias.